Fe y resiliencia en tiempos de Cuarentena



* Omar Yesid Rodriguez



La época de cuarentena ha sido un imprevisto para todos pues nos ha obligado a replantear diversos paradigmas respecto a nuestra vida profesional y personal. En este sentido para muchos resulta curioso que estando dentro de casa tengamos más ocupaciones que fuera de ella. El teletrabajo, la videoconferencia, la escuela desde casa entre otras modalidades de trabajo y estudio han impregnado nuestras vidas y modificado sustancialmente nuestros hábitos, además de su influencia sobre nuestra salud física, psicológica y espiritual.


La crisis y el conflicto han formado parte de nuestra existencia prácticamente desde que aparecimos en la Tierra. Son momentos con un propósito implícito que conlleva maravillosas lecciones para nuestro desarrollo humano. En la mayoría de los casos las crisis son el impulso que necesitamos para efectuar cambios en nuestras vidas. Desde la más temprana infancia experimentamos el conflicto y la crisis con nosotros mismos dentro de los procesos de aprendizaje más básicos para adaptarnos al mundo externo (estos incluyen por ejemplo aprender a caminar, a comer a hablar, a leer). Desde allí en adelante atravesamos diversas etapas (juventud, madurez y vejez) dentro de las cuales debemos adaptarnos a toda clase de circunstancias donde las crisis muchas veces se siguen haciendo mas fuertes. Tenemos crisis con nuestros compañeros de estudio, trabajo, crisis de pareja, con nuestros hijos, entre otras.


Hemos sido diseñados con una naturaleza intrínseca programada para aprender y crecer. Es nuestra arquitectura primitiva, el diseño inteligente creativo que nos da el privilegio de llamarnos seres humanos. Tenemos una conciencia capaz de discernir, reflexionar y tomar las mejores decisiones para hacer que la vida merezca la pena ser vivida; nuestro cuerpo físico está constituido por millones de células que en perfecta armonía trabajan para transmitir salud y bienestar a todos nuestros sistemas. Sin embargo más allá de las palabras, del pensamiento y de la salud física somos seres espirituales, un espíritu que vive y se sostiene por nuestra FE. La fuerza espiritual por la cual nos movemos, comunicamos y vivimos.


La FE es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. (Hebreos 11:1)

Dentro del nuestro aprendizaje de vida (que como vimos es una actitud incorporada en nuestra conciencia desde la más temprana edad) podemos evidenciar que no hay un manual o ciencia para vivir, pero definitivamente ante un cambio o crisis siempre se abren espacios significativos de posibilidad y oportunidad. Aquí es donde nuestra resiliencia (capacidad de responder positiva y asertivamente a la crisis) entra en acción brindándonos un marco de referencia para dar el siguiente paso en nuestro camino de vida.


Así que reflexionemos: Tenemos a disposición el tiempo que nunca tuvimos por causa de factores externos. Entonces aquella popular frase: “No tengo tiempo” se derriba y es momento de hacer aquello que nunca nos atrevemos a hacer: Aprender una nueva habilidad, un curso, leer un nuevo libro, hablar con viejos amigos.


Feliz cuarentena! Que la fe y la resiliencia te acompañen.


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Omar Yesid Rodriguez es profesional en Negocios Internacionales especializado en Marketing. Blogger, traductor y escritor desde 2017. Él fue tutor de inglés para estudiantes de México, El Salvador y Ecuador. fue colaborador como autor invitado para el sitio Emprendices.co y Revista la Chueca. Omar vive en Colombia y es coach de vida en formación a través de la academia digital Udemy. Un eterno aprendiz y maestro de la vida.


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